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Demandas de Carrera junio 2009

Estas son las 4 demandas que se generaron desde las Asambleas de Curso y de Carrera, estas serán negociadas con el Comité Directivo durante el segundo semestre del 2009:

1. Que los representantes estudiantiles vuelvan al claustro como invitados.

Nuestra ausencia en el Claustro de Profesores refleja una falta de participación estudiantil que no mejora las relaciones en el departamento, sino que las debilita o retrasa, en un proceso contrario al que desarrollan Psicología y Antropología (con propuestas en conjunto, agilidad en la información), y recientemente Educación.

Sabemos que tenemos espacio de participación en otras instancias (como en el Comité de Docencia u espacios coyunturales), mas, a lo largo de la carrera nos hemos dado cuenta que es también en el Claustro de Profesores donde se han tomado importantes decisiones para nuestra docencia, las cuales no nos han consultado. Creemos que no podemos ser la única carrera en el departamento que carezca de este espacio que mejora las relaciones entre profesores y estudiantes, lo cual es un primer paso en el objetivo de un mejor avance para la carrera y la sociología que desarrollamos.

Nosotros también debemos tener participación en decisiones que nos atañen directamente, aún no con participación total, sino como invitados. Por ello, pedimos volver al Claustro de Profesores como invitados, mediante los representantes estudiantiles, pues consideramos necesario y pertinente retomar este rumbo tanto en nuestro objetivo de aumentar la participación estudiantil como de mejorar conjuntamente la carrera y la sociología.

2. Elaborar un acuerdo biestamental que fortalezca el carácter de la evaluación cualitativa y acordar rendición de cuentas por parte del departamento de las acciones a realizar a partir de las evaluaciones.

La evaluación docente es un mecanismo que se está implementando en toda la Universidad y de hecho, nuestra Facultad es una de las más avanzadas en esta materia. Sin embargo, semestre a semestre se han detectado dificultades a la hora de hacer efectivos sus resultados más allá de lo que, legalmente, debiera cursar cuando la evaluación esté vigente en toda la Universidad. Los distintos cursos de la carrera consideran preocupante que solo después de tres años de mala evaluación en un ramo el profesor a cargo no pueda retomar el curso, ya que eso significa tres generaciones con un ramo insatisfactorio. Por otra parte, entendemos que no podemos acelerar ni radicalizar un proceso estándar de la Universidad, por lo que proponemos fortalecer la evaluación cualitativa de manera biestamental, generando mecanismos que permitan año a año la mejora efectiva de los ramos considerados deficientes, además de permitir un diálogo efectivo entre los estamentos a la hora de evaluar profesores y contenidos de un ramo.


Solicitamos además que los resultados de esa evaluación se traduzcan en una comunicación clara sobre las medidas a tomar respecto de los resultados, todo con el objetivo de ir mejorando sostenidamente nuestra carrera.

3. Fortalecer el vínculo entre profesores de planta y profesores bien evaluados.

En el contexto actual de la carrera observamos que no existe una relación entre los profesores que se desempeñan con una Jornada Completa y la evaluación docente que realizamos los estudiantes. En este sentido, existen profesores que han sido muy bien evaluados por nosotros en reiteradas ocasiones, lo que da cuenta de un desempeño docente de alto nivel de los académicos, no forman parte de la planta académica estable del departamento.

Creemos que, si bien es cierto la actividad docente es sólo una parte de la labor de los académicos, no se le ha dado la importancia que merece. Es así como en reiteradas ocasiones cátedras de gran importancia para nuestro aprendizaje han estado a cargo de profesores de bajo desempeño docente.

Por lo tanto, es preciso establecer a la evaluación docente que realizamos los estudiantes como un criterio, y no sólo como un mero insumo, que sea parte de la decisión de otorgar a determinados profesores determinados cargas horarias y grados de vinculación al departamento.
Que la evaluación docente se establezca como un criterio para la toma de decisiones es crucial en tanto ésta da cuenta del desempeño docente de los académicos, y actúa como una retroalimentación por parte de los estudiantes, cuyo aprendizaje es afectado por el desempeño de la labor pedagógica.

4. Adelantar los programas de los cursos antes de que se impartan (en el caso del primer semestre con al menos un mes antes del comienzo de clases y en el segundo semestre que sean entregados antes de vacaciones de invierno)

Se considera pertinente esta propuesta en el marco de los conflictos y el malestar ocurrido durante el año con programas que han cambiado su contenido, como en el caso de cuarto y tercer año con el ramo sociología de la cultura, entendiendo que esta medida podría contribuir a la solución de estos problemas previamente a que el ramo se imparta y se evitando los malentendidos. En segundo lugar los estudiantes consideramos de suma importancia que podamos disponer de los programas de los electivos que debemos tomar desde el tercer año para poder realizar una elección fundada en nuestros intereses y en conocimiento de lo que efectivamente se enseñará y no, como sucede hoy, sólo a base de la idea que el nombre del electivo nos podría proporcionar.

Carta al Departamento junio 2009 (Sociología Económica)

El III Año de sociología 2009 redactó la siguiente carta respecto a la designación del prof. Gonzalo Falabella como profesor de la cátedra de Sociología Económica para el segundo semestre del presente año:

Claudio Duarte, Director del Departamento de Sociología
Eduardo Morales, Jefe de Carrera de Sociología
Presente.

Junto con saludarles, queremos plantear lo siguiente:

Nosotros, como estudiantes de III año de Sociología, nos preocupamos por el desarrollo de nuestra carrera y estamos interesados en contribuir en distintos espacios a un avance como disciplina y como Escuela de Sociología de la Universidad de Chile. En este esfuerzo por estar atentos a las actividades del Departamento estamos preocupados por el siguiente hecho: en el Claustro de Docencia del 27 de mayo del presente año y en el documento emanado desde la jefatura de carrera sobre las cátedras del segundo semestre se menciona que el profesor Gonzalo Falabella se hará cargo de la Cátedra de “Sociología Económica”.

En tanto que creemos que la Cátedra de “Sociología Económica” es un pilar fundamental en nuestra formación como sociólogos y que no queremos tener falencias en este ámbito de nuestra disciplina, pedimos expresamente que esta cátedra no la dicte el profesor Gonzalo Falabella. La reflexión que sirve de fundamento a tal petición se basa en lo siguiente:

Sabemos que el profesor Falabella es un elemento académico significativo en el Departamento, en tanto que es un connotado investigador y posee una gran importancia en su campo de especialización, además de contar con un grado académico de la mejor calidad y una importante labor en el Magister en Ciencias Sociales con mención en Sociología de la Modernización. Sin embargo, en los últimos años el profesor Falabella ha sido evaluado deficientemente en función de su calidad de docente en los cursos de pregrado. Así, consideramos que más allá de la cátedra específica en la que el profesor Falabella ha sido mal evaluado, lo que debe rescatarse es su baja calidad en términos pedagógicos.

Consideramos que la calidad pedagógica del académico juega un papel fundamental a la hora de evaluar el aprendizaje logrado y por lo tanto, que calidad no solo se mide en términos de la responsabilidad de los estudiantes, sino también en que el departamento cumpla una función activa en asegurar la conformación de un buen equipo docente. Creemos que en esta tarea, la evaluación docente, como retroalimentación de las cátedras impartidas, constituye un elemento principal a considerar en la permanencia o elección de los profesores.

Por otro lado, siguiendo con la reflexión en torno al ramo de Sociología Económica creemos que es preciso elaborar criterios mínimos con los que debe contar este nuevo programa, independientemente del profesor que impartirá la cátedra. Estos criterios mínimos corresponden a los contenidos que toda cátedra de determinado ámbito de la sociología debe integrar con el objetivo de que los estudiantes obtengamos saberes básicos y fundamentales.

A modo de reflexión final: no nos parece positivo para la construcción de comunidad universitaria y de fortalecimiento de las relaciones bi-estamentales que en reiteradas ocasiones, como también en esta ocasión en particular, las evaluaciones docentes no se están tomando en consideración al momento de asignar determinados profesores a determinadas cátedras.
Confiamos que a partir de esta problemática y su resolución se marque un precedente para que el trabajo en conjunto, con participación de estudiantes y académicos, pueda ser cada vez más efectivo y avanzar al afianzamiento de una comunidad de Escuela de Sociología.
Esperamos su comprensión y su pronta respuesta.

Saludos cordiales, III año Sociología.

Centro de Estudiantes de Sociología 2009
Javiera Rauld (secretaría CESoc, delegada III Sociología)
Domingo Pérez (vocero CESoc)
Roxana Valdebenito (docencia CESoc)
Macarena Sánchez (finanzas CESoc)
Rubén Calvo (extensión CESoc)

Carta al Departamento mayo 2009 (Sociología de la Cultura)

A continuación se encuentra la carta que se envió desde III y IV de Sociología respecto a los inconvenientes e insatisfacciones para con la cátedra de Sociología de la Cultura impartida por la prof. Facuse el primer semestre del 2009:

Estimados Director de Departamento y Jefe de Carrera:

Como Cuarto y Tercer año de Sociología les entregamos la siguiente misiva con la finalidad de poder aclarar varias dudas que nos han surgido a partir de la situación particular del ramo obligatorio relativo al primer semestre, Sociología de la Cultura.

Primero que todo, aclarar que se ha sostenido un diálogo fluido con la académica en cuestión (profesora Facuse), dentro del cual ella ha tomado nota de lo planteado, y se ha comprometido a incorporar nuevos elementos en su diseño de programa. Ahora, es justamente respecto a la aprobación de dicho programa de donde nacen nuestras dudas.

Nos parece insólito que dos programas tan opuestos como el del profesor Felipe Lagos y el de la profesora Marisol Facuse, fueran aprobados en el transcurso de sólo un año. Sus acentos disciplinares ni siquiera tienen alguna frontera en común en relación a lo que entendemos por una Sociología de la Cultura, de relevancia trascendental según nosotros para nuestra formación.

Tenemos claridad que en nuestra disciplina existen diversos enfoques para abordar los problemas, pero creemos que la transformación en términos curriculares del ramo es, primero, inesperada por la brusca inflexión que presentó; y segundo, poco atingente a lo que conocemos por Sociología de la Cultura, y por lo tanto, negativas para nuestra formación disciplinar. ¿Porqué no se tomó en consideración el programa llevado a cabo por el profesor Lagos siendo que había tenido buena evaluación? o simplemente ¿Porqué no se dejó al mismo a cargo del ramo? Asimismo, en esta confusión nos parece imprescindible conocer su opinión respecto a ¿cuánto creen que es el peso de nuestra evaluación docente en la selección y continuidad de profesores?

A partir de dicho problema es que nos gustaría conocer mayor información respecto del proceso de concurso que se llevó a cabo a en Enero de este año, que produjo la incorporación de la profesora Tijoux y la profesora Facuse a nuestro Departamento. ¿Qué criterios fueron utilizados para zanjar su incorporación?, ¿y quién finalmente optó por fortalecer las líneas de investigación que ellas desarrollan?

Lo mencionado no tienen ninguna intención descalificatoria hacia las académicas en cuestión, ni en su desarrollo académico-investigativo, ni menos aún, descalificación personal; simplemente aclarar que con este tipo de incorporación se va trabajando concretamente en la definición de líneas de investigación del Departamento y con ello también en la definición material del perfil del egresado de nuestra carrera, definición que acordamos construiríamos en conjunto.

Agradeciendo su comprensión y pronta respuesta.

Tercer Año de Sociología
Cuarto Año de Sociología
Centro de Estudiantes de Sociología.

16 de mayo, 2009

Comunicado ante controversia por la demanda de la asistencia

Ante la polémica por la demanda respecto a la asistencia, queremos aclarar ciertos puntos (más no pretendemos que se infle este aspecto del proceso):

1. La decisión de modificar la demanda se dio, en última instancia, con el fin de una política representativa para nuestra carrera y para que ésta no perdiese avance (en un proceso que todos demoramos en conformar). Reafirmamos (en caso de dudas) que, a falta de espacios, reglamentos e instancias de participación, la conducción de la mesa no puede ser decidir impulsar una demanda que, entre votos en contra y abstenciones, supera a los votos a favor: aunque el “sí” superó a la opción “no”, es mayoría pero no legítima para con la carrera. Las normas responden en última instancia a la carrera y no así mismas.

2. Esto devela un problema de vacío legal de nuestra organización. Advertimos que estas decisiones de mesa, que exigen conducción a falta de tiempo de debate y posibilidades de participación, han sucedido y seguirán sucediendo cuando debamos tener representación urgente como en posibles Claustro de Profesores en vacaciones, u otros eventos. Hasta ahora, se ha trabajado dando un voto de confianza a la mesa para estas situaciones urgentes, mas es un problema orgánico no resuelto.

3. Ahora, en lo central, nuestra autocrítica es la siguiente: (a) ante situaciones urgentes, informaremos con mayor anticipación nuestras decisiones a tomar para socializar el asunto; y (b) ante situaciones divididas, le pondremos pausa al asunto vigente (en caso de ser posible), cuestión que no hicimos ahora pero debimos haber hecho.

4. Recordamos que la decisión que tomamos fue obviamente con el fin de sacarle el mejor rendimiento político a este proceso para la carrera, siempre en el piso mínimo de representarla. Así que, asimismo, antes de decepcionarse o pensar que se perdió una oportunidad, pedimos no alarmarse pues, dado que trabajamos en función de las asambleas (junto a una orientación política), ante la presente controversia pausaremos la demanda hasta que se resuelva en conjunto (asamblea agosto), donde podremos ver cuán controvertida era más allá de los emails. Ello es algo que obviamente haremos ante divisiones de este tipo, así que pedimos no pensar que son cuestiones sin vuelta atrás.

5. Por último, tema no necesario pero importante aquí: llamamos a recordar que este proceso, de demandas poco conflictivas aunque necesarias como carrera, no debe ser nuestro principal centro de atención, pues el proceso más fuerte de contenido y discusión de sentido de carrera, a diferencia de éste (más de forma), será dado con las discusiones de perfil y malla que vienen para agosto junto a los profesores.

Esperamos que el segundo semestre lleguemos todos con las pilas a hacernos cargo de los procesos que como carrera podemos y debemos llevar adelante para construir nuestra carrera y nuestra disciplina.

Infórmate y Participa!!!

Asistencia: La opinión de los estudiantes

Carta presentada al Comité de Docencia del 20 junio de 2008:

A comienzos del presente año académico los estudiantes de sociología fuimos informados respecto a la existencia de una norma que establece como requisito para rendir el examen de primera oportunidad un mínimo de 50% de asistencia (y de 75% en los ramos de “taller”) en cada cátedra. Si bien esto había sido informado en años anteriores, sólo a contar del actual semestre ha empezado a tener una vigencia real dentro de nuestra carrera, en tanto es una medida que se inserta dentro del reglamento interno de la facultad.

La situación antes descrita ha motivado asambleas estudiantiles en las que se ha discutido el tema y se ha manifestado un desacuerdo generalizado con la medida implementada por el Departamento de Sociología, por lo que consideramos necesaria una reformulación del reglamento de la facultad y, en particular, la implementación de medidas extraordinarias en lo que respecta a las políticas de asistencia a las cátedras impuestas actualmente.

Por supuesto, se han generado una serie de argumentos que sustentan nuestra posición:

En primer lugar, consideramos que el resultado más importante que debe perseguir una asignatura es el aprendizaje por parte de los estudiantes que la cursan. Este aprendizaje se mide a través de las evaluaciones, y debería ser decisión de cada estudiante el establecer en qué medida la asistencia a clases es beneficiosa para su rendimiento en tales evaluaciones.

Cabe señalar que, en general, los estudiantes asistimos mayoritariamente a las clases al comienzo del semestre, y continuamos haciéndolo en aquellas cátedras que son consideradas de alta calidad y que contribuyen con el aprendizaje y la formación profesional, sin que para ello sea necesaria la presencia de una norma de asistencia mínima; en tal sentido, nos parece una medida coercitiva e ilegítima obligar a los alumnos a asistir a cátedras que - tanto por su organización como por su contenido - no responden a las expectativas de los estudiantes. Si bien la clase se hace en el aula con aportes del profesor y el alumno, estamos seguros y así a ocurrido, que cuando hemos instaurado el diálogo con los profesores respecto a su modo de realizar la cátedra, los alumnos han estado dispuestos a colaborar en dicho proceso de forma activa en busca de soluciones que contribuyan al proceso pedagógico.

Por otro lado, es bastante insólito que se comience a aplicar un régimen de asistencia obligatoria a los estudiantes de cursos superiores cuando ya han pasado dos o tres años en que éste no ha existido. Muchos estudiantes hemos planificado nuestras responsabilidades - durante el período de tiempo en que cursaríamos la carrera - considerando que la asistencia no era una exigencia, por lo que se adquirieron otros compromisos (ya sea laborales, políticos, u otros) y se organizó el tiempo considerando que el aprendizaje se podía lograr a través de métodos distintos.

En concordancia con lo anterior, creemos que una norma de asistencia podría ser plausible si se encontrara inserta en una planificación semestral apropiada, con claridad y aviso anticipado respecto a horarios y calendarización de evaluaciones, de manera que fuera posible para los estudiantes distribuir apropiadamente su tiempo. En la actualidad, sin embargo, la planificación se termina haciendo más bien sobre la marcha, lo que tiene como consecuencia que, por ejemplo, se cambien constantemente los horarios de clase y se acumule una gran cantidad de evaluaciones hacia el final del semestre, dificultando la sistemática asistencia a clases.

Otro aspecto que, aunque puede sonar burdo, no es menos relevante, es que muchas veces las listas de asistencia incluyen a personajes que no están verdaderamente en la sala, lo que lleva, o bien a una cacería por parte de los profesores para pesquizar a los alumnos fantasmas, o bien a un cinismo de ambas partes, obviándose la nula relación entre la lista de asistencia y el número de personas presentes en la sala de clases. Todo esto nos parece un hecho bastante poco sensato, sobretodo si estamos hablando de Universidad como espacio de creación de conocimiento y de formación profesional.

En definitiva, nos parece que en un contexto donde la organización del Departamento de Sociología está lejos de ser la óptima, una norma de asistencia obligatoria se manifiesta como poco viable y represiva. Consideramos que tener una carga académica de 6 o 7 ramos semestrales, donde además se realizan ensayos mal ensayados de investigaciones por falta de tiempo, es imposible rendir al máximo en los ramos y asistir a todas las cátedras.

Además, sostenemos que es la evaluación el método adecuado para medir el aprendizaje de los alumnos, siendo necesario que los ramos que utilicen el debate como herramienta educativa (y por tanto tengan necesidad de una alta convocatoria) generen sus propias instancias de promoción de la asistencia a clases (como la calidad de la cátedra, por ejemplo), sin que se requiera la implementación de mecanismos represivos como la norma de asistencia mínima obligatoria que ha comenzado a regir el presente año.

También, consideramos que siendo el rol de la universidad educar, es indispensable que forme profesionales con autodisciplina. Es decir, enseñar a los estudiantes a distribuir su propio tiempo y a organizarse con madurez para rendir de la mejor manera, pero de forma autónoma y responsable. Es por eso, por un tema netamente académico que creemos que debiera eliminarse la toma de asistencia, pues con dicha exigencia los alumnos se ven obligados a asistir para aprobar el ramo, por lo que la decisión de ir a clases dejaría de lado algo que creemos fundamental que es la propia motivación por el aprendizaje, la autonomía y la propia organización, elementos fundamentales para ser un buen profesional.

Además, hay que considerar que en otras facultades de la Universidad de Chile, la eliminación del control de asistencia a clases teóricas, ha demostrado que no perjudica el aprendizaje ni disminuye el rendimiento de los alumnos, por que estos, a pesar de su no control, mantienen un alto porcentaje de asistencia, lo que sin duda, representa un desafío para el profesor: pues su mal desempeño significaría una sala vacía. Un ejemplo de esto, es la facultad de medicina, donde si bien no controlan la asistencia a las clases teóricas, es reconocido el prestigio profesional de sus egresados.

Sin desmedro de lo anterior y manteniendo que la asistencia a los cursos no es necesariamente relevante en términos del aprendizaje alcanzado, estimamos que ésta sí puede ser importante a la hora de evaluar a un docente o al curso en general. Sabemos que haber asistido a un número relativamente importante de clases durante el semestre es importante para poder evaluar adecuadamente un curso, y en este sentido, proponemos que la asistencia sea utilizada en los análisis de la evaluación docente, de manera que, por ejemplo, se pueda considerar como válida solamente la evaluación hecha por parte de los estudiantes con un cierto nivel de asistencia.

A partir del presente documento no queremos generar un clima de oposición crítica sin propuestas, esperamos poder forjar un diálogo que nos permita abordar ésta problemática a la brevedad considerando que el semestre está ya bastante avanzado. Estamos dispuestos a generar instancias de trabajo que ayuden a construir una escuela de Sociología acorde con la calidad, compromiso y coherencia que necesita, en un espacio que promueva una verdadera intención de proyecto conjunto con los diferentes actores involucrados.

CESOC 2008

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Declaración a la Carrera y Departamento de Sociología 29/05/08


Hoy jueves 29 de mayo se realizó una asamblea de carrera con un quórum de 97 personas, donde se votó la continuación de la toma hasta el día martes 3 de Junio y se discutieron los últimos sucesos ocurridos dentro del departamento, específicamente, lo acaecido el martes 27 de mayo en el claustro de profesores realizado en las inmediaciones de Torre 15. Respecto de lo anterior los estudiantes de sociología, mediante su centro de estudiantes, declaramos lo siguiente:

Se nos ha informado que en la página web http://www.foros.net/socioforo.html se publicaron los dichos del profesor Gonzalo Falabella hacia la mesa del CESOC en el mencionado claustro de profesores. Se deja en claro que dicha publicación no fue realizada por el Centro de Estudiantes de la carrera; sin embargo, se asume que los representantes contaban con un pendrive a través del cual se grabó la exposición de la Mesa. El motivo único y último de esta acción fue generar un acta completa y explicativa para la totalidad de los compañeros, ejercicio que se ha realizado en otras oportunidades sin surgir por ello problema alguno. La grabación NO FUE DIFUNDIDA por ningún medio y sólo el acta realizada fue enviada a los cursos; el problema, entonces, se produce al haber incluido - erróneamente y de forma textual - parte de la violenta declaración de Gonzalo Falabella hacia los estudiantes. Sobre la acción de grabar un audio, se asumen las responsabilidades que correspondan.

Aun cuando nuestro actuar puede no haber sido el adecuado al no explicitar que se transportaba una grabadora, insistimos en que ésta sólo se utilizó para tener respaldo de la exposición del centro de estudiantes - tal como se había acordado el día lunes 24 en asamblea de carrera - y no la reunión privada de los académicos. Interesa destacar que la intromisión del Centro de Estudiantes en el Claustro del lunes buscaba sólo aclarar nebulosas sobre las demandas estudiantiles y contribuir a una discusión con información completa dentro del departamento, y no derivar en descalificaciones mutuas ni en acciones que desvíen el tema central que nos convoca, que es el Proyecto Bicentenario en concordancia con las problemáticas internas de la carrera; los argumentos abordados por los representantes estudiantiles fueron el petitorio de estudiantes y funcionarios en toma, el estado actual de las movilizaciones a nivel de campus y la necesidad de rediscutir las prioridades del proyecto Bicentenario, y las palabras pedidas por los profesores fueron expresamente dirigidas hacia los estudiantes del CESOC - como representantes de la carrera - para ser comunicadas luego al resto de los alumnos. Posteriormente a la intervención estudiantil se realizó la reunión del estamento de profesores como estaba planificado.

Bajo las circunstancias descritas (y bajo ninguna otra), consideramos que no se justifica el trato dado por el profesor Gonzalo Falabella a la mesa del CESOC a través de insultos, descalificaciones y faltas de respeto no dignas de un académico universitario.

Debemos destacar que el resto de los profesores mantuvo las posiciones y opiniones que han tenido desde el comienzo sobre el Proyecto Bicentenario y la toma en particular, recalcando - un gran número de ellos - la ilegitimidad de las actuales movilizaciones y la negación al diálogo bajo dichas circunstancias. Los estudiantes de la carrera agradecemos además a los académicos y académicas que no han cerrado las puertas a un dialogo constructivo entorno a la problemática del Proyecto Bicentenario y el futuro de nuestra carrera en el marco del proceso de movilizaciones que lleva adelante nuestro estamento.

Por ende y bajo este nuevo escenario, se espera que una vez asumidas las responsabilidades continúen las actividades ligadas al trabajo del perfil, discusión del Plan Estratégico, etc. puesto que se considera que una vez rotas las relaciones, las consecuencias negativas para el departamento son relevantes y no benefician a ningún estamento. No quisiéramos que ocurriera lo mismo que con el "muro de los lamentos" (tema no atingente a la situación actual), debido a que CESOC en la reunión actuó con respeto y consecuentes a las decisiones tomadas dentro de las asambleas de carrera, retirándose sin resistencias cuando los profesores lo solicitaron.

Finalmente, manifestamos que negarse al diálogo no hace más que acrecentar las diferencias entre profesores y estudiantes, en este sentido, seguiremos firmes en apostar por una rediscusión del Proyecto Bicentenario y el cumplimiento de nuestras demandas, posicionándonos como un interlocutor válido en las decisiones que se toman dentro de nuestra Universidad.

Sin otro particular. Se despide atentamente.

Centro de Estudiantes de Sociología 2008
Universidad de Chile

Carta al Comité Directivo julio 2008

Al Comité Directivo del Departamento de Sociología

A la Comunidad Universitaria en General

En el año en que se cumplen cincuenta años de sociología en la Universidad de Chile existe la necesidad de una redefinición del rol actual de nuestra disciplina tanto en la Universidad como en la escena nacional actual. Ante el actual abandono del Estado respecto al rol que éste debiese tener frente a una universidad pública, dando paso a el autofinanciamiento, la venta de servicios o la lógica de los acuerdos privado-públicos como un intento por ser competitivos con el resto de las ofertas educativas nacionales, como estudiantes sentimos la preocupación de abogar por una educación realmente integrativa y justa para todos los sectores de la sociedad. Si bien estamos concientes de que dicho objetivo no es abarcable en los años que nos queden en esta casa de estudio, estamos dispuestos a avanzar en pro del mejoramiento de la calidad y claridad de lineamientos de la formación que recibimos.

Si nos situamos en el espacio global de la sociedad chilena, los temas de desigualdad, falta de democracia y efectos inmediatos de problemas estructurales en decadencia, nos sentimos con la necesidad de a través de nuestra disciplina contribuir al cambio de variados paradigmas que actualmente sostienen el sistema social nacional. En este sentido, no hablamos de pretensiones utópicas sino de cambios reales y plausibles de realizar con voluntad inexiste en nuestra clase dirigente.

En este proceso tanto interno de la carrera como en el interés respecto a los problemas de nivel nacional los estudiantes hemos sido críticos y propositivos para trabajar en el avance y concreción de sus resoluciones.

Consideramos que superar los problemas de gestión y con ello, el acatamiento de normas mínimas de convivencia son el piso mínimo para llevar adelante esta nueva etapa que comienza en el departamento. Sin embargo estamos seguros que mientras no existan las confianzas o un mínimo de respeto, no se genera comunidad y con ello cualquier esfuerzo será en vano. Por ello y parafraseando a algunos de nuestros autores, no podemos construir marcos normativos a espaldas de los actores y sin el consentimiento de todos los involucrados si acaso queremos que estos tengan una aprobación intersubjetiva válida, concreta y duradera. Creemos firmemente que los acuerdos de pasillo sólo ennublan el desarrollo de nuestra disciplina y con ello se rompe la trasparencia con que debemos actuar para construir un departamento real.

Si bien valoramos la apertura de ciertos espacios de incidencia estudiantil, creemos que es necesario que tanto el estamento docente como estudiantil deben ser capaces de llenar de contenido académico estos espacios, facilitando el dialogo realmente democrático, para que no se transformen en simples espacios de legitimación de la participación de ambos estamentos, para ello necesitamos el compromiso de considerar a los estudiantes un interlocutor válido de demandas y perspectivas.

Es por ello que las actuales decisiones que se tomen al interior del departamento deben ser totalmente en consideración de la discusión que ambos estamentos hayan dado. Además debemos vincular todas las oportunidades políticas y económicas que se le presentan hoy, en vista de las opiniones y diferencias legítimas que puedan surgir en dichas instancias. Hoy se nos presentan como tema la rediscusión del reglamento interno, la elaboración del Perfil de Egreso, el reordenamiento de la Malla Curricular entre otras temáticas de alto impacto que marcarán el futuro de nuestra carrera. Reafirmamos como estamento la necesidad de respetar por parte de nuestras autoridades los compromisos adquiridos con estos procesos, necesitamos generar un solo trabajo mancomunado pues es la única forma de legitimar nuestras acciones y al mismo tiempo, que no se generen paralelismos que más que contribuir generan conflictos y retrocesos en nuestros objetivos. Es por ello que pedimos a los profesores comprometerse activamente con las actividades que se realizarán durante el segundo semestre y el próximo año, es de vital importancia apropiarse de dicho proceso, ya que nosotros pronto nos iremos y serán nuestros académicos quienes trabajen sobre los suelos construidos en estas temáticas que se avecinan.

Tenemos el enorme desafío de seguir adelante en un departamento que sea acorde a la universidad pública que queremos, lo que significa necesariamente enfocarse a las necesidades del país, las cuales deben ser la principal instancia de la discusión política e intelectual al interior de nuestra institución.

Saluda Atentamente.

Delegados y Subdelegados de Curso

Carrera de Sociología

Universidad de Chile